Solo toman una decisión después de estudiar profundamente cualquier problema o situación.
Una sagitariana tiende a mirar el lado más brillante de las cosas, y posee una buena dosis de confianza en sí mismas. Actúan en su mayor parte movidas por su deseo, y no están muy preocupados acerca de los resultados o efectos que de ellos podrían llegar a derivar. Tienen también el hábito de hablar lo que se les ocurre o desean decir, sin pensar en el impacto que puede tener en los otros. La amistad es algo que llega fácilmente a las mujeres de Sagitario. Ellas la pueden desarrollar en sólo unos instantes y mantenerlas por un muy largo período de tiempo. Creen mucho en el juego limpio y la justicia, y a menudo se pelean con las personas desleales. Trabajan mucho para alcanzar un nuevo conocimiento y suelen seguir una educación universitaria. Les gusta viajar, tanto por estadías cortas como muy largas, y varias veces en su vida. Son también capaces de alcanzar sus metas de forma muy rápida, pero sólo después de malgastar muchas de sus energías. Incluso después de cierto grado de éxito en sus vidas, las mujeres de Sagitario no se sienten satisfechas, y algo profundo dentro de ellas no les permite descansar, sino que las conmina a alcanzar aún más metas. Son hiperactivas, ambiciosas y buscan manejar todo. Son capaces de saltar todos los obstáculos para seguir adelante con sus intereses. Nunca bajan los brazos por tener que enfrentar circunstancias adversas y son muy capaces de aguantar con mucho temple y optimismo incluso en las circunstancias más negativas. No tienen el don de la palabra, por lo que como resultado pueden a menudo acabar metiendo la pata al hablar. Por eso, deben ser cautas en ese aspecto. Deben intentar entender el mundo mejor, antes de dar una opinión. En ese sentido, les sería útil pensar cómo reaccionará la otra persona, antes de hablar, lo cual les ahorrará muchos problemas. Los días de suerte para las sagitarianas son los miércoles, jueves, y domingo.